La Música Rompe Muros

Estudiantes del SINEM de Oreamuno y privadas de libertad compartieron su amor por la música.

El pasado 12 de marzo el Centro de Atención Institucional (CAI) Vilma Curling fue testigo de un intercambio de experiencias musicales y personales, protagonizado por estudiantes de la sede del Sistema Nacional de Educación Musical (Sinem) de Oreamuno de Cartago y el coro musical del CAI, conformado por mujeres privadas de libertad.

Cada grupo realizó varias interpretaciones y compartieron experiencias personales y familiares, que motivaron a los presentes a valorar la vida y a enfocarse en una toma de decisiones oportuna y positiva.

“Este es el inicio de una serie de intercambios que vamos a desarrollar en varios centros penales. El objetivo principal busca profundizar el concepto de oportunidad, se orienta a reconocer cómo una simple decisión puede llegar a cambiar la vida. Es un espacio para que las personas aprendan a valorar su vida, se empoderen, descubran sus fortalezas y habilidades para enfrentar la vida de una mejor manera posible, sin importar su situación personal”, explicó el viceministro de Paz.

La actividad es impulsada por el Viceministerio de Paz y el Ministerio de Cultura y Juventud, bajo colaboración del Sistema Penitenciario, en aras de socializar el interés por el arte y la cultura, así como la oportunidad de intercambiar experiencias que ayuden a las personas a luchar por una mejor calidad de vida.

El coro del CAI Vilma Curling forma parte del Programa Artístico Penitenciario (PAP), y lleva por nombre Voces de Esperanza. Está integrado por 42 mujeres privadas de libertad y, a pesar de su corta existencia, ya han trascendido positiva y fuertemente las paredes de ese centro penal.